Feminismo sin Fronteras: ¿Y la libertad de las mujeres?

Es imposible escapar la noticia de la semana; la matanza a 12 periodistas de la revista Charlie Hebdo de Paris. No solo esa ciudad, ni tampoco ese país, si no que ya gran parte del mundo ha seguido la noticia, la cual está todavía en pleno desarrollo. Precisamente hoy parece que una redada policial ha acabado con las vidas de los asesinos. He leido por algún lado un mensaje de la reina de Inglaterra dedicada al presidente Hollande diciendo lo mucho que sienten la masacre en este país; Twitter está tomado por el hash tag #jesuischarlie y por el hash tag en contra #jenesuispascharlie y más: #jesuisahmed (el policía que se supone era musulmán y fué asesinado también), y hasta Google ha puesto un lacito negro para mostrar su repulsa (abajo).

httprevolucionesfeministas_lacitogoogleEste atroz evento ha puesto el concepto de “libertad de expresión” en boca de todas y todos, ya que, en teoría fue eso lo que los asesinos querían precisamente eliminar. Tengo que comentar a estas alturas que cuando viví en Estados Unidos trabajé en un periódico, en Washington DC y que allí el concepto de la libertad de expresión como condición de toda democracia que se precie es algo que se toma muy en serio. Que sí, que luego esa libertad se manipula y que Estados Unidos tiene un largo historial de imperialismo y que apoya a gobiernos que no son demócratas etc. Francia también lo hace, muchos otros paises lo hacen. Hablan de paz y bla, bla, bla y luego les venden armas al Talibán. A lo que iba, que la libertad de expresión es un concepto que conozco bien y que me parece muy respetable. Y también pienso que este asesinato en París es una tragedia. Hay otras voces que apuntan a otras razones que no tienen que ver con la intolerancia religiosa, como la violencia patriarcal, o que los asesinos sean “hijos de las colonias” que Francia ha mantenido en paises como Algeria o Marruecos los cuales no se adaptan a una Francia donde 52% de sus habitantes ve a los inmigrantes como una carga económica. Desde luego, este crimen es agua de mayo para partidos politicos anti-inmigración, los cuales van a explotarlo de la manera más baja.

Dicho todo esto, me parece que la cobertura que se le dá a esta noticia mientras ignorando por ejemplo que el mismo día hubo una matanza en Yemen de 37 personas en una academia de la policía local es lo de siempre. Se presta atención a lo que pasa en EEUU y en Europa. Parece que la gente muerta en Europa como que es más importante, sobre todo si son hombres, claro. Siempre es un drama cuando son hombres los asesinados y nos encogemos de hombros cuando son mujeres. No veremos cartas de la reina de Inglaterra a Rajoy cada vez que una mujer es asesinada por culpa de la violencia de género ni Google pondrá su lacito negro.

Todo esto lo digo porque acabo de leer que en Bangladés, en 2014 se calcula que por lo menos 4.500 mujeres y niñas fueron asesinadas, sufrieron violaciones, ataques con ácido y otras formas de violencia de genero. Este artículo especifica que unas 939 mujeres han sido violadas. Unas 174 de ellas han sufrido violaciones en grupo, 99 fueron asesinadas durante o después de la violación, 431 de las mujeres fueron también torturadas y 236 de ellas fueron asesinadas por cuestiones relacionadas con su dote. Ciertamente en España también tenemos un problema con violencia de género, ya que según las cifras oficiales, 51 mujeres fueron asesinadas, víctimas de la violencia sexista. O sea, que podríamos hablar de Banglades, o de España, o de las 200 niñas nigerianas que Boko Haran raptó y que siguen en paradero desconocido.

Lo dicho. la libertad de expresión me parece un concepto muy laudable y hay que luchar por el, pero, ¿Y la libertad de las mujeres a tener una vida sin violencia? 

Tanto monta, monta tanto, tradición y patriarcado

Hace unos dias, concretamente el 3 de octubre, una mujer cubierta con una nicab (el velo que cubre el cuerpo y casi todo el rostro) fué echada de un teatro de opera de Paris, despues de que los artistas se negaran a actuar. No mucho se sabe de ella, pero se supone que era una mujer de dinero, de la zona del golfo Pérsico, que había ido a ver la actuación con una amiga. Francia tiene, desde 2011, una ley que prohíbe que las personas -vaya, las mujeres- se cubran el rostro en lugares públicos.
6497944911_fa7ae1c966_mEn la sección de comentarios de lectoras y lectores, dos opiniones bien claras, por un lado se insistía en que la mujer debería respetar las reglas del país que visitaba, y por otro que el echar a una mujer de un teatro era en realidad islamofobia. Lo que no veo por ningun lado, tanto si se habla de la nicab, o la prostitución, o el porno, o de cualquier otra discriminación hacia la mujer es el de la crítica hacia las reglas machistas que obligan a la mujer a cubrirse el rostro, o a desnudarse, o a ser violada por dinero. Reconozco que yo también peco de juzgar a la discriminada de vez en cuando, pero mi feminismo, que evoluciona constantemente, se está volviendo cada vez más impaciente, y se pregunta, el porque, cuando vemos una situacion de discriminación, siempre censuramos a la persona oprimida en lugar de criticar esas leyes patriarcales (tradiciones, las llaman algunas y algunos) que colocan a la mujer en una situación imposible. ¿Por qué, en lugar de eso no criticamos la opresión y a quienes la crean, o sea, al patriarcado?

Antes de que se se me acuse de islamofobia, tengo que aclarar que me da igual quienes dicen que lo del velo es una tradición cultural y que eso hay que respetarlo. Será una tradición, pero es una tradición machista, que solo se exige a la mujer el seguir. Porque algunas mujeres se sientan empoderadas en Europa por el velo no significa que a muchas otras en el resto del mundo les repatee y odien cubrirse. Y esto es todo lo que voy a decir al respecto. Tendrán sus razones para ponerse el velo unas cuantas, pero lo que yo quiero saber es ¿Porqué no se critica a la ley patriarcal que las obliga a cubrirse? ¿Porqué se ignora la doble discriminación a la que se enfrentan estas mujeres, en sus familias y tambien en un país supuestamente laico y tolerante?

Es curioso que la ópera en cuestión era precisamente “La Traviata”, de Verdi, la historia de una mujer que fué una prostituta, ya que la prostitución tal y como lo veo tiene en común con lo del velo el ser una opresión de género, y que las críticas van siempre hacia la prostituida, o sea, la víctima, y no hacia el putero o hacia el chulo, que son los culpables en toda esta historia. Incontables artículos hay sobre las razones o no de las prostitutas defendiendo o atacando, y casi nada se dice sobre el patriarcado que es el causante de esta situación.
Y asi, podríamos hablar, como he escrito arriba, de otras discriminaciones, el porno, la violencia de género etc…
Volviendo a la historia del principio, según leo, a la mujer aparte de echarla del teatro le puede caer una multa. Y al patriarcado, ¿Quién le multa, quien le denuncia?

Foto, Flickr