La vida con polla es mejor: Segunda parte

Dos noticias han salido a la luz en la misma semana, y las dos en el mismo país, Estados Unidos. Por un lado, el jugador de fútbol americano Ray Rice puede volver a jugar en la NFL (National Football League en inglés, o sea, la liga más famosa de fútbol profesional en EEUU). Para refrescar la memoria a mis lectoras y lectores, Rice había sido suspendido por la NFL después de que saliera a la luz un vídeo en el que le pega una paliza a su mujer en un ascensor. Por supuesto que Rice llevaba tiempo pegándola, pero era más fácil ignorar la violencia de género cuando no habían pruebas. Inmediatamente la NFL hizo una conferencia donde directivos de la organización condenaban la violencia de género (en EEUU se sigue llamando “doméstica), todos muy serios y tal. Pero vamos, que ya ha pasado el tiempo, y el mundo mundial no puede ni debe privarse del genio futbolístico que es Rice, y ya sabemos que los deportistas son todos héroes y al final, la culpa es de su esposa, por seguir en el matrimonio y además defenderle. Ah, hago un inciso aquí para añadir que Rice no ha pisado la cárcel a pesar de ser un maltratador. 
Pelillos a la mar.

marissa alexanderContrastemos esta noticia con otra que ha salido esta semana: Marissa Alexander va a ser liberada en enero, por fin. Que quien es Marissa Alexander? Es una victima de violencia de género. Una víctima de violencia machista la cual, cuando en medio de una pelea con su marido (el cual por lo visto tenía historial de abusar otras mujeres) se intentó defender sacando una pistola y pegando un tiro hacia la pared, para que el hombre la dejara en paz. O sea, que ni hirió ni mató a nadie. Pero al patriarcado esto le da igual. Las mujeres no tenemos derecho a defendernos y si lo hacemos seremos penalizadas: Sesenta años de cárcel es lo que pedían para ella al principio. Ahora, al admitir culpabilidad ha hecho un “trato” con el sistema judicial el cual va a conseguir que se la libere, tras estar en la cárcel unos 1.000 días. Tendrá que seguir su condena en su casa donde será obligada a llevar un brazalete que controla sus movimientos y tendrá siempre antecedentes penales. Cuando salió la noticia se habló sobre todo racismo, (los protagonistas de todas estas historias son afroamericanos) pero es sexismo lo que ha castigado y continúa castigando a Marissa  Alexander.

Volviendo a la historia de Ray Rice, comentarios sobre el vídeo de la paliza a su esposa la culpaban a ella por quedarse en el matrimonio. Según hemos visto con Marissa Alexander, esto es lo que pasa si intentas defenderte contra un marido maltratador: la víctima se convierte en culpable. Da igual que color seas, cuando tienes polla, vives mejor.

Foto de Marissa Alexander, de aquí.

En bicicleta y desafiando al patriarcado

El vídeo que pongo abajo es de una película, llamada Afghan Cycles, que se ha hecho de un equipo ciclista que está entrenando para las próximas olimpiadas. Lo que convierte esta historia en algo extraordinario es que no solo hablamos de un pelotón ciclista compuesto por mujeres, sino que además estas mujeres son de Afganistán. En ese país, por lo visto una mujer en bicicleta es un tabú tan escandaloso e inmoral como el adulterio. Sin embargo estas mujeres aman la velocidad, la libertad que les procura el subirse a una bicicleta y por ello, de camino a sus entrenos son insultadas y golpeadas con basura o con rocas. En el vídeo, dice una de estas mujeres que los hombres les gritan que les estan quitando un derecho de ellos, lo cual dice mucho sobre la situación de la mujer en Afganistán. Sin embargo ellas, a pesar de tantos impedimentos, quieren representar su país y quieren hacerlo con orgullo. Muy valientes, sin duda.
Una ONG llamada Mountain2Mountain las está intentando ayudar. Os pongo el link por si os interesa saber más sobre ellas (en inglés).

Jugadoras de fútbol denuncian a FIFA

Ya sabemos que a nivel mundial las deportistas importan un pimiento, porque para el patriarcado solo el deporte que hacen los hombres cuenta. En cuanto al fútbol,  esto tambien es así, mientras los jugadores se forran* y son considerados héroes en sus paises de nacimiento, las jugadoras son ignoradas. Mientras los eventos deportivos de ellos son casi asunto de estado, ellas bueno, qué decir.
WambachMenos recursos, menos patrocinios, menos ayudas y dinero van al fútbol jugado por mujeres. Durante el verano de 2015, en junio mas concretamente, el Mundial de Futbol Femenino se jugará en Canadá, y las organizaciones responsables por este tinglado (FIFA la Asociación de Fútbol Canadiense o CSA) han decidido que las deportistas van a jugar en césped artificial. Y como este tipo de suelo provoca mas riesgos de lesiones y empeora la calidad del juego (la pelota se mueve de una forma diferente), y visto que a las autoridades a cargo del evento les importa un pimiento la salud de las jugadoras, un grupo de deportistas ha decidido denunciar a titulo oficial. Las deportistas son jugadoras de fútbol de todo el mundo, desde la estadounidense Abby Wambach (foto) hasta la española Vero Boquete, Nadine Angerer de Alemania, Yuki Ogimi de Japón y varias mas, o sea, la crema y nata del futbol femenino mundial. Son muy competitivas cuando hay que perseguir el balón y marcar goles, pero fuera del campo de fútbol, olé la sororidad entre las deportistas. Segun ellas a los hombres no se les hace jugar en cesped “de segunda categoría” por lo que esta decision de la FIFA y la CSA es discriminacion de género. Estoy totalmente de acuerdo. Habrá que seguir esta historia, y ver que pasa, pero mientras tanto mi apoyo para ellas y todas las jugadoras de fútbol del mundo, profesionales o no.

*Según Business Insider, la mejor jugadora de fútbol femenino actual, Marta Vieira Da Silva recibió en 2013 como sueldo $400.000 por jugar en un equipo sueco, mientras que el Real Madrid paga a su equivalente masculino, Cristiano Ronaldo, 49 millones de dólares.

Foto de Abby Wambach, Flickr