Yo no quiero igualdad, quiero feminismo

Si le preguntas a cualquier persona en la calle que es el feminismo, es muy posible que te diga que es la igualdad entre los hombres y las mujeres. La igualdad de derechos, las mismas oportunidades que los hombres, algo así.

Cada vez que alguien dice esto, Andrea Dworkin se revuelve en su tumba.

Yo no quiero la igualdad como el objetivo principal del feminismo, como la característica principal que lo define. Ya es hora de que, de una vez por todas nos demos cuenta de que la igualdad no es la meta a seguir, sino la lucha por librarnos del sistema patriarcal. Mientras haya patriarcado, no puede haber igualdad.

Cuando el patriarcado, (jerarquía que favorece a los hombres y oprime a las mujeres) no exista, es de esperar que la igualdad será precisamente una de las consecuencias. Pero la igualdad como finalidad en sí es una meta conservadora, difícil de definir y más aún, imposible de conseguir. De hecho, llevamos años de feminismo, y la igualdad total entre los sexos aún no se ha conseguido.

Pocas cosas me hacen rechinar más los dientes que escuchar a alguna mujer y a la mayoría de los hombres decir algo como “Yo no soy feminista, yo creo en la igualdad”. Esto se debe a que, en realidad, la igualdad no es suficientemente radical, no es un reto para el patriarcado. Por eso, como digo abajo, es una meta demasiado modesta.

Afirmo que es un objetivo conservador porque no ataca a la raíz del problema, que es el sistema patriarcal, el cual de vez en cuando, cuando se siente magnánimo nos da algunas migajas, que luego nos puede quitar cuando le dé la gana. Ahora te pongo un Ministerio de Igualdad, ahora te lo quito — pero quienes mandan son los mismos de siempre. Ciertamente a nosotras nos gusta ver más representacion de mujeres en las areas de poder, pero no se puede confundir ese amago de paridad con la igualdad real. Que haya mayor número de empresarias o de políticas, mientras la estructura patriarcal siga intacta, a las mujeres como colectivo no nos ayuda. ¿De qué nos sirve que el patriarcado promocione mujeres, si solo apoya a aquellas que les sigue el juego? ¿De qué nos sirven mujeres patriarcales como Cifuentes, Saenz de Santamaria, o la mismísima Thatcher? Estas mujeres que se adaptan al patriarcado no son feministas, solo se aprovechan de los beneficios que el feminismo les proporciona. Es feminista quien hace feminismo, no quien se alía con el patriarcado.

El feminismo es un movimiento revolucionario. No nos contentemos simplemente con esa “igualdad falsa” que es ver a más mujeres en roles de poder, sobre todo si no son feministas.

En cuanto a la definicion de la igualdad, para que las mujeres seamos iguales, o los hombres pierden derechos, o las mujeres subimos a su nivel. Examinemos estas dos posibilidades.

Mientras vivamos en el sistema patriarcal, que las mujeres obtengamos algunos derechos, los hombres lo interpretan (y tienen razón) con que ellos van a tener que ceder privilegios, y claro, no quieren. Es una “igualdad del mínimo denominador” que a las mujeres no nos sirve de nada. Hace unos dias leí que el ya fallecido actor Paul Newman renunció en 1998 a parte de su sueldo para equipararlo con el de la actriz Susan Sarandon, con quien compartía película. Gran gesto que le honra, y ciertamente hay algunos hombres que se comportan de la misma manera en ocasiones puntuales. Pero los hombres como colectivo no van a renunciar a sus privilegios en masa, y esa igualdad en los sueldos y otros derechos no llegará nunca mientras continuemos en el contexto patriarcal. O sea, por ahí no.

La otra posibilidad es que las mujeres subamos a su nivel. Pero esto es imposible, ya que las estructuras estan diseñadas por y para promocionar a los hombres, y ellos no quieren competencia. Se ha hablado largo y tendido de la ausencia o poca participación de mujeres en puestos claves en muchas empresas. Y eso se debe en gran parte a que se eligen hombres mayoritariamente. El capitalismo es misógino, igual que las instituciones. Las pocas mujeres que lo consiguen tienen que lidiar en unos ambientes laborales tóxicos, machistas y que fomentan la competitividad más brutal. O sea, para poder ser “iguales que los hombres” han de apoyar y trabajar en un sistema que institucionalmente las rechaza. Una minoría se acostumbra a aguantar estos ambientes tan hostiles a las mujeres pero muchas se hartan y se rinden.

Yo personalmente apoyo las cuotas para conseguir mayor paridad entre los sexos en las empresas, pero es una solución a corto plazo. Mientras siga existiendo el sistema patriarcal, los hombres querrán excluir a las mujeres.

Y si hablamos de trabajos no de élite, donde sí hay algo de igualdad es en algunos empleos peligrosos como ser militar en primera línea de combate como los hombres; o sea, que la única “igualdad” que conseguimos son migajas que en realidad benefician al sistema patriarcal a la larga. Resumiendo, una especie de igualdad se puede dar en trabajos violentos que avanzan los intereses capitalistas y patriarcales (como las fuerzas militares), o con mujeres en cargos de poder que trabajan sosteniendo la estructura machista de siempre. Pero, ¿es esto lo que queremos?

Por otro lado, ahora que pienso, si los hombres pudieran ser prostituidos y ser víctimas de trata en el mismo número que mujeres y niñas como es actualmente, o que se les cortaran los genitales como a las chicas, en teoría eso seria la igualdad también, ¿verdad? Solo que las feministas en realidad no apoyamos que los hombres compartan nuestra opresión.

Hay que añadir que hay contextos en los que la lucha por la igualdad es completamente imposible porque son situaciones que solo les atañe a las mujeres, como por ejemplo el aborto o la violencia machista, los cuales no tienen un equivalente que se pueda comparar en el ámbito de los hombres. Personalmente opino que la igualdad, de conseguirse, no solucionaría nada de esto.
De la opresión solo nos libraría la desaparición del patriarcado.

Por último, es importante recordar que vivimos en un mundo neoliberal, y el capitalismo les vende a las mujeres que la igualdad es poder económico, y que como una minoría de mujeres ha conseguido ese poder, afirman que la igualdad ya esta conseguida y el feminismo no hace falta, o peor, que el feminismo solo sirve los intereses de las mujeres acaudaladas a expensas de las menos privilegiadas. Muchos hombres se han apropriado de este razonamiento, y nos dicen que las mujeres ya somos iguales que los hombres, que hay mujeres presidentas en otros países, algunas profesionales que ganan más que los hombres, etc, que el feminismo ya no es necesario y en realidad es hembrismo. La argumentación de la igualdad es también perjudicial porque muchas mujeres lo interpretan como que van a tener que comportarse como hombres de una forma odiosa, (y es cierto, ya que aquellas mujeres que les siguen el juego al patriarcado son las que triunfan) y eso no les resulta muy apetecible.

Claramente, la dichosa igualdad no hace más que deformar la lucha feminista y confundir las cosas.

Por eso, repito, tenemos que luchar para que desaparezca este sistema de opresión que es el patriarcado, no aprender a funcionar dentro de él. La igualidad nunca se conseguirá de esta forma.

El feminismo es una revolución para librarnos a las mujeres de este sistema patriarcal que nos oprime y nos explota. Ya que luchamos, no nos contentemos con una apariencia de igualdad, luchemos por la igualdad real que solo nos proporcionará la desaparición del patriarcado.

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Publicidad sexista en Zamora: Los libros y el culo

Ojiplática me he quedado al ver el cartel para anunciar la próxima feria del libro en Zamora.

Es 2017, y piensas que las cosas igual mejoran, no en lo referente en violencia machista, que esa lacra sigue adelante, sino, por lo menos, en publicidad sexista, hasta que ves esto.

Señores del Ayuntamiento de Zamora, Asociación de libreros Azal, y otras organizaciones que tengan algo que ver con dicho cartel: Esto se llama publicidad sexista y aparte de ser cutre y rancia, es degradante hacia las mujeres.

Maria Luisa Latorre Rose
Foto de mi otro blog, el de viajes y fotos: https://luisatravels409825076.wordpress.com/

¿Qué es la publicidad sexista? Pues es el usar fotos degradantes y/o sexualizadas de un grupo de personas (mujeres en este caso), o imágenes que fomentan estereotipos de genero para vender un producto. Habrá quien diga que solo es publicidad, pero su efecto es bastante poderoso. Las empresas se gastan mucho dinero en anuncios porque saben que funcionan.

Por un lado tenemos anuncios que reflejan estereotipos de género, en el que ponen a mujeres en roles tradicionales: Amas de casa, ‘lagartas roba-maridos’, la suegra pesada, secretarias, etc. Por otro lado, tenemos publicidad sexualizada; esa donde ponen fotos de mujeres desnudas o semi desnudas, para vender productos los cuales en la mayoria de los casos no tienen nada que ver con lo que se oferta (como en este caso, que me digan a mi que tienen los libros con el trasero de una señora). Estos anuncios reducen la mujer a su sexualidad, a ser un cacho de carne. Se la trata como un objeto a ser consumido, su rol es el de atraer la mirada, sobre todo la masculina. Es cierto que este tipo de publicidad refleja que todavía vivimos en un mundo profundamente patriarcal, pero al mismo tiempo fomentan estos roles recalcitrantes y en mi opinión hasta pueden contribuir a violencia sexista.

¿No saben ustedes que en la actualidad las mujeres son quienes deciden las compras en los hogares, y sobre todo por internet? ¿No se han enterado de que además nosotras leemos mas que ellos? Si fuera a esta feria, me parecería insultante, como mujer, consumidora y lectora, el ver un cartel donde se reduce a una mujer a un culo.

Lean más sobre publicidad sexista aquí y aquí, aprendan, edúquense y colaboren a crear un mundo más igualitario.

Feminismo Sin Fronteras: Museo A la Misoginia

En Londres hay un museo sobre Jack el Destripador* y sus víctimas. Este asesino en serie, el cual asesinó, mutiló y se quitó los órganos (útero, riñones etc) de por lo menos cinco prostitutas hace un siglo, tiene un museo en Londres, donde la gente se puede sacar selfies junto a imágenes hechas en cera de las víctimas, ver fotos de autopsias o leer informes policiales.
Pues sí, como lo leeis. Está en la zona del “East End” e iba a ser un museo dedicado a las mujeres de esa zona, algunas de ellas luchadoras por derechos civiles. Gente pobre, emigrantes de la época. En lugar de eso han abierto un museo a la misoginia. Quienes nos ponemos las gafas violetas (feministas) sabemos muy bien que estos asesinatos en serie, a mujeres pobres, prostitutas a quienes mutilaba, son actos de violencia sexista hechos por una persona que odiaba a las mujeres, lo cual convierte en este museo en algo infame y misógino tambien. Curiosamente, los asesinatos ocurrieron entre 1888 y 1891, cuando el movimiento sufragista en Inglaterra estaba empezando. Coincidencia?

El contexto no hay que olvidarlo: Las mujeres vivimos en un mundo donde la violencia hacia nosotras, por ser mujeres, sigue existiendo. Aqui en Inglaterra y Gales los números oficiales dicen que una en 5 mujeres ha sufrido algún ataque de tipo sexual. Así que un museo que en honor a la violencia sexista, que quereis que os diga, me parece de muy mal gusto.

Cuando salió a la luz lo del museo, se hicieron peticiones y protestas. El museo abrió de todas formas. La persona que estaba detrás de esta barbaridad, un tal Mark Palmer-Edgecumbe, dijo que había planeado hacer un museo de otro tipo, pero le pareció que hacer uno sobre las víctimas de un asesino misógino sería mas interesante.

Por suerte, las mujeres inglesas no se rinden. Cerca de este monumento a la violencia sexista, se ha abierto una especie de galería dedicada a las mujeres del “East End” londinense, una exhibición “como debería haber sido un museo en honor a las mujeres” según dice la website.  Se llama East End Women’s Museum. Para anunciar la galería, nada mejor que un cartel gigante que reza así: “Festeja a las sufragistas, no a los asesinos en serie“, aludiendo claramente al museo de Jack el Destripador.

Ultimas noticias dicen que por lo visto al museo misógino le han denegado unos permisos necesarios para unos carteles. Es de esperar que alguna vez desaparezca y si tenemos en cuenta las numerosas críticas, puede que sea pronto.

*No quiero poner el enlace para no darle publicidad. Si quieres ver la website, busca por Google “Jack the Ripper Museum”.

Feminismo Sin Fronteras: Quien es Maryam Namazie?

Feminismo sin fronteras namazie
“Festival of Ideas”. Namazie es la segunda por la derecha.

Ayer fui a una conferencia en Bristol, Reino Unido, donde ahora vivo. La conferencia era sobre la libertad de expresión. En EEUU y aquí en Reino Unido, se está dando un fenomeno en algunas universidades, lugares donde precisamente la gente va para aprender a pensar de forma crítica. Hay personas que han sido des-invitadas a dar charlas. O sea, que las han invitado y se las ha des-invitado tras haber recibido la universidad quejas de algunos alumnos /as, quienes quieren proteger a otros estudiantes y exigen un “lugar a salvo” (safe spaces), donde nadie tendrá que oir cosas tan ofensivas como que la pornografia no es empoderadora para las mujeres, o el concepto de lo trans desde la perspectiva de la disforia del cuerpo. Muchas de las personas que están recibiendo este tratamiento son mujeres y feministas. A la conferencia de ayer fueron Maryam Namazie, Julie Bindel, Sarah Ditum y Sian Morris, precisamente para hablar de la libertad de expresión, que las universidades dicen respetar y defender, pero que en realidad, en cuanto se trata de ciertos temas, censuran. Hoy quería hablar de la primera conferenciante, Maryam Namazie.

Esta señora nacio en Irán y ha vivido en varias partes del mundo y ahora en Reino Unido. Ella es ex-musulmana y dice que todas las religiones son malas para las personas, pero que ella, por su historial personal se concentra en el Islam, y aquellos gobiernos y personas que usan esa religión para oprimir. Según la información de su blog, Namazie ha trabajado con refugiados etiopes en Sudan hasta que el gobierno pro-Islam tomó el poder. Ha trabajado con numerosas organizaciones como portavoz, como escritora, como miembra del consejo, de organizaciones que están a favor de los derechos de la mujer, del secularismo. Ha escrito tambien numerosos articulos sobre el islamismo, y la libertad de expresión. Por su labor ha recibido premios y reconocimiento internacional.

Sus opiniones han causado la ira de islamistas en Gran Bretaña y en Iran, (la mayoría hombres) los cuales han estado boicoteando sus charlas en universidades por considerar que lo que dice es ofensivo contra el Islam. La acusan de ser islamofoba, sin más. Como he escrito más arriba, ella defiende el secularismo y está en contra de todas las religiones.

El mes de diciembre de 2015, fue invitada a hablar en la universidad de Goldsmith en Londres sobre la apostasía y la blasfemia, y se armó jaleo, con alumnos levantándose en medio de la conferencia y exigiendo que se callara. Despues del evento, la organizacion feminista de la universidad tomó el lado de la organización pro-Islam que estaba detras del rechazo a Namazie. Dijeron que todo el mundo tiene derecho a tener un “lugar a salvo” en una universidad y derecho a que no se le ofenda. Namazie habló de esto ayer, de como muchas organizaciones de izquierdas y liberales, defienden el relativismo cultural y defienden la libertad de expresión de grupos a favor del Islam a costa de la libertad de expresión de ella y de otras personas. También comentó que hay mucha gente que defiende el Islam ya que nadie quiere ser considerado racista, y es cierto que la comunidad musulmana en Reino Unido es una minoría discriminada y mal entendida.

El concepto del “lugar a salvo” me tiene un poco perpleja, creo que es bueno, sobre todo para estudiantes universtarios/as el estar expuestos a otras opiniones y que hay que entender que una cosa es defender una opinión propia, como la de Namazie, y otra cosa es fomentar, instigar la violencia, cosa que ni Namazie, ni las otras panelistas de la conferencia de ayer hacen (Bindel comentó que muchas veces había tenido que debatir sobre derechos homosexuales con personas que discriminan abiertamente a las lesbianas como ella y se lo ha tenido que tragar). Es muy triste que la izquierda, que se supone que apoya el pensamiento progresista, en cuanto se tocan ciertos asuntos (Islam, los derechos de las mujeres) reaccionen de forma tan… convervadora y rancia. Ayer aprendí dos cosas y confirmé otra:

-Hay gente intolerante que quiere callar a otras personas, y son tanto de derechas como de izquierdas
-En la vida mucha gente va a decir cosas que te van a ofender. Más vale que te acostumbres
-No hay nada más peligroso, ni más ofensivo, al final, que una mujer con una opinión

Un pensamiento final: Que una mujer como Namazie, que es oprimida en Iran y en el Islam y que al denunciar la opresión se la considere opresora dice muchas cosas sobre el mundo en que vivimos.

El patriarcado siempre gana II

Vivimos en unos tiempos de mierda, donde los intereses económicos se anteponen a los derechos humanos, donde paises que dicen llamarse democráticos hacen negocios a escondidas con naciones que oprimen brutalmente a sus ciudadanos y ciudadanas. Y para colmo, cuando una voz solitaria, una mujer (y encima feminista) denuncia esta asquerosidad, se le echa medio mundo encima.

14628481636_da0283163a_zEsto es lo que está pasando en Suecia ahora mismo. Margot Wallström es la ministra sueca de asuntos exteriores (foto, izquierda), la cual ha montado el pollo diplomatico del siglo denunciando públicamente violaciones a los derechos humanos de tres países: Israel, Arabia Saudita y Rusia. Ahí es nada.

Wallström, la cual ha dicho que quiere que la política de exteriores sueca sea feminista, va y reconoce a Palestina como nación e Israel responde diciéndole que ya no es bienvenida allí. Luego va y denuncia el asesinato de Boris Nemtsov. Y por último condena los latigazos en Arabia Saudita al bloguero Raif Badawi, llamando esa accion “medieval”, diciendo que Arabia Saudita es una dictadura y denunciando el tratamiento que se hace a las mujeres.
La ira de Arabia Saudita no se ha hecho esperar y ha desencadenado en una serie de problemas diplomaticos entre los dos países, problemas que se pueden ampliar a otras naciones de Oriente Medio. Tras las denuncias de Wallström, Arabia Saudita consiguió que se cancelara una charla que la ministra iba a dar en la Liga Arabe, a lo que el gobierno sueco respondió cancelando unos acuerdos económicos de los dos países en materia de armamento. Suecia pretendia ser miembro del consejo de seguridad de las Naciones Unidas y necesitaba el apoyo de Arabia Saudita para conseguirlo, y ahora ya no va a poder ser. Y mucha gente le echa la culpa de todo este tinglado a Wallström. Por un lado, varios paises arabes se han manifestado en contra de Suecia (sí, por defender los derechos humanos, o mejor dicho, porque una mujer lo haya hecho), y por otro, el empresariado sueco está que trina pensando en los millones que se pueden perder si aparte de Arabia Saudita otras zonas de Oriente Medio deciden cortar sus relaciones comerciales con Suecia. Afortunadamente, parece que la clase politica en Suecia está intentando más o menos apoyar el limitar acuerdos comerciales con países que no respetan los derechos humanos, así que es posible que no echen a Wallström a los tiburones, como sí se haría en otros lugares. Aun así, el asunto entero es repugnante, y mientras escribo esto recuerdo todas las testas coronadas y no coronadas del mundo mundial haciendo pleitesía en Arabia Saudita hace un par de meses cuando el rey de ese país murió.

Margot, la has liado parda, pero como feminista y como ciudadana de esta mierda de mundo te lo agradezco. Alguien tenía que hacerlo.

Foto, Flickr (SDA, Creative Commons)

¿Y esto que tiene que ver con los derechos de las mujeres?

Ayer, 8 de marzo, volvía yo de un evento en una ciudad cercana. En tal evento (una charla sobre libros y empoderamiento para mujeres) dieron ejemplares gratis de un periódico de tirada nacional, y como sabía que me apetecería leerlo luego en el tren, cogí uno. Cual no sería mi sorpresa al ver en las dos primeras páginas (enteras, además) ocupando dos anuncios patrocinados por una compañía de cosméticos, llamada Benefit. Los anuncios (foto abajo) dicen que si compras unos cosméticos para tus cejas, le darán 100% de lo que vendan a ONGs de mujeres y niñas. Pero tienen que ser específicamente los potingues para las cejas los que compres. Y se echan flores sobre esta iniciativa para “empoderar a las mujeres y niñas en todo el mundo”, “yendo más allá de las tiendas de cosméticos” y bla, bla, bla…
http://laswebsitesdeluisa.com/revolucionesfeministas/Me parece que:
-En lugar de tanto márketing, podrían haber donado el dineral que les ha costado el anuncio. Esto no es más que una campaña de publicidad disfrazada de feminismo.
Es absolutamente obsceno el fomentar el consumismo en un día en que se recuerda (entre otras cosas relacionadas con los derechos de las mujeres) un incendio en una fábrica de camisas en Nueva York, en el cual perecieron 123 mujeres y 23 hombres, en un local en el que se trabajaba en condiciones infrahumanas.

El 8 de marzo es el Día Internacional de las Mujeres, un día en que se celebra y se reconoce la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos. El banalizar esta fecha y usarlo para ganar dinero mientras se habla de “empoderamiento” (por no hablar del fomento de la belleza heteropatriarcal) es simplemente asqueroso.

Ni #50sombrasdepatriarcado ni hostias, esto es lo que quiero ver

La directora de cine Leslee Udwin ha hecho un documental examinando el caso de la violación y posterior fallecimiento de la estudiante de medicina Jyoti Singh en Nueva Deli, el 21 de diciembre de 2012. Cinco hombres y un menor la violaron en grupo en un autobus en movimiento y luego tiraron el cuerpo por la ventana. Tras 13 días, Singh murió.

El film, llamado “La hija de La India” narra los eventos tras el horrible crimen y habla de las protestas multitudinarias en las calles de La India y sobre como la cultura de ese país oprime a las mujeres, con el consentimiento de la ley: feticidios, ataques con ácido, trata y otros tipos de discriminación u opresión. También habla de algunos cambios a la ley en ese país, en el que, según este artículo en The Guardian, una mujer es violada cada 20 minutos. Udwin incluso habla con algunos de los culpables, quiere saber porque los hombres violan y el artículo de The Guardian deja claro que algunas de las respuestas son nauseabundas; ciertamente las mujeres estamos consideradas como un ser muy inferior en muchas culturas.

El documental lo van a poner en BBC4 el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), aquí en Reino Unido y en otros países: India, Suiza, Noruega y Canadá. Se van a organizar talleres para que niños y niñas en La India aprendan sobre violencia de tipo sexual y se va a lanzar una iniciativa llamada “Hija de La India” para luchar contra la desigualdad y violencia sexual de mujeres y niñas.
No sé cuando la echarán en España, pero habrá que estar pendientes!

Aquí os pongo el trailer del documental: