Feminismo sin Fronteras: Brindemos!

revolucionesfeministas_feliz2015

Anuncios

Feminismo Sin Fronteras: Japón tiene un problema con las vaginas

Ah, Japón…El país del festival del pene, del futanari (me niego a poner link de eso, mirad vosotrxs lo que es)… el país donde recuerdo haber visto revistas porno en restaurantes mientras esperábamos a que nos dieran sitio (viví allí hace años durante un tiempo). El país que sacó al mercado un vídeo juego que cual simulaba violaciones a una madre y dos hijas, y tan violento que lo tuvieron que censurar en varios países, y el sitio donde se inventó el negocio de las bragas usadas… Pues en fin, ese lugar es,

257614701_271dea9f87_zcomo todo el mundo, patriarcal, y ha acusado a una mujer, llamada Megumi Igarachi de “obscenidad” por usar su vagina como patrón para hacer juguetitos u otros objetos. Iba a poner juguetitos sexuales, pero es que no son ni siquiera eso. Son más bien objetos de la categoría “Kawaii” (monería, algo cuco) que tanto gusta allí. Me parece a mí que esta historia es similar a ese caso de las mujeres censuradas por alimentar con la teta a sus bebés. O sea, todo lo que tenga que ver con el cuerpo femenino tiene que ser en un contexto que le plazca al heterofalopatriarcado. En el momento en que se saca de ese contexto, el patriarcado lo condena. Los cuerpos de mujeres deben servir solamente para calentar a los hombres y satisfacerlos sexualmente, si no, no vale. Esto es así porque el este discurso sigue siendo gestionado por el sistema patriarcal, el cual condena a aquellas mujeres que se empeñan en otras perspectivas. Personalmente, yo no compraría los objetos de Igarachi, pero me parece que censurar a esta artista por inspirarse en su vagina, en un país que con el historial tan misógino en cuanto al sexo que tiene Japón, es un poco heavy-metal.

Por ahora Igarachi se enfrenta a tiempo en la cárcel o multa. La verdad, espero que todo esto se quede en nada y que ella pueda usar toda esta publicidad gratis para “jartarse” de vender juguetitos.

Foto, Flickr (Creative Commons)

En la laica, moderna Europa…

En este continente, en el que se supone que hay democracias, países más o menos laicos, modernos, donde se supone que (comparado con Oriente Medio, Africa por ejemplo) los derechos de las mujeres a disponer de sus cuerpos se respeta, más o menos, ¿no? Irlanda es uno de esos lugares donde, gracias a la iglesia católica (el brazo ejecutor del patriarcado, no olvidemos) los fetos tienen legalmente tantos derechos como el cuerpo femenino que los incuba. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, hay una mujer embarazada de unas 17 semanas, enchufada a una máquina en un hospital que la mantiene viva artificialmente, a pesar de que su familia quiere que la dejen morir. El gobierno irlandés se niega a dejar que la naturaleza siga con su curso porque está embarazada y ya se sabe, es la labor principal de las mujeres el servir como incubadoras. La familia de la mujer está dispuesta a ir a un juicio en el que el gobierno irlandés (para rizar más el rizo patriarcal), va a representar los “intereses” del feto. Las últimas noticias dicen que el equipo médico que la mantiene con vida está mirando sus opciones legales, en caso de negarse a cumplir la ley.

8738044066_c928c34067_zEn Irlanda hay una enmienda, llamada la “Octava Enmienda” (Eighth Amendment) que se hizo a la constitución irlandesa en 1983 y por la cual el aborto es ilegal. En el mismo año hubo un referéndum y por culpa, entre otros factores, de la presión de grupos católicos, se decidió que el feto disfrutaría de todos los derechos como otro ciudadadano irlandés. Por esto ocurren situaciones tan retorcidas como la que describo aquí, o como la que se dió a principios de año, en la que una joven víctima de una violación fué obligada a llevar adelante su embarazo y a dar a luz a pesar de que había expresado su deseo de suicidarse. El bebé está siendo cuidado por entidades del gobierno, y me imagino que lo mismo le ocurrirá al hijo o hija una vez que el embarazo que mencioné a principio de este posting llegue a su final.

Estos casos están causando mucha atención mediática en un país que ve cada vez más que la ley anti-aborto no protege adecuadamente a las mujeres. Y no es solo cuestión de opiniones, según el Daily Mail, 4.000 mujeres irlandesas viajan a Reino Unido cada año para obtener abortos en condiciones seguras y legales. Claramente, algo se tiene que hacer, pero mientras la iglesia misógina católica siga con sus garras opinando y presionando, poco se avanzará.

Foto, Mujer Irlandesa Embarazada, de Flickr.