La vida con polla es mejor

… O por lo menos, menos cara.

Esto es lo que dice la humorista y escritora estadounidense Sarah Silverman en un vídeo que ha lanzado hace poco, para recaudar fondos con el propósito de luchar contra la diferencia salarial entre mujeres y hombres. En EEUU, como en todo el mundo, las mujeres ganamos menos que los hombres por el mismo trabajo. Para ser exactas, 76 céntimos por cada dólar que ganan ellos. Según datos de Silverman, durante su vida laboral, la mujer estadounidense típicamente gana $500.000 menos que el hombre. La sociedad, (patriarcal, aunque la humorista no lo dice), le debe a las mujeres casi 30 trillones de dólares. Así que Silverman ha hecho este vídeo, (abajo) donde denuncia la situación y recauda fondos (la moda esa del “crowdfunding”) para darle ese dinero a las mujeres estadounidenses si se consiguen los casi 30 trillones. Si no se consigue, el dinero recaudado se donará a una ONG que lucha por los derechos legales de las mujeres.

En el vídeo, la humorista dice que como claramente se gana más dinero siendo hombre, pues que se va a poner una polla de plástico. Se la ha acusado de transfóbica, con lo que no estoy de acuerdo. El vídeo de Silverman denuncia lo que muchas mujeres ya sabemos, que en esta sociedad patriarcal, la vida con polla va mejor, ya que ganas más dinero y tienes más privilegios. Curiosamente, hablando de transfobia, ha salido un artículo hace poco en el que se siguen a mujeres y hombres trans, y por lo visto, las mujeres trans que siguen en su mismo curro de pre-cambio ganan menos dinero que cuando eran hombres, mientras que los hombres trans ganan más. Lo dicho, Sarah Silverman tiene razón, pero eso ya lo sabíamos.

(Lo que he comentado arriba es un resumen un poco a lo bestia de lo que dice Sarah Silverman en el vídeo: denuncia de diferencia salarial, dice que se pone polla y habla de la recaudación de fondos)

Las famosas también son víctimas de la violencia machista

Con la que está cayendo a algunas personas les parecerá una tontería hablar de las famosas y las fotos robadas. Sin embargo, el robo de las fotos de famosas desnudas (unas cien,por ahora) o en paño menores, fotos, en fin, tomadas en la intimidad y para ser disfrutadas igual es violencia de género o “crimen sexual” como ha dicho una de las actrices más afectadas por el robo de estas imágenes, Jennifer Lawrence. Lo es por estas razones:

-Hay solo un hombre entre muchas famosas, lo cual convierte este crimen en uno de género, claramente
-Se busca el humillar a las mujeres públicamente, al sacar estas fotos del ambito privado
-Se culpabiliza a las víctimas (para que no le roben las fotos, “lo que tiene que hacer esta tonta es no sacarse fotos en bolas” segun los comentarios de lectorxs que leo)
-El cuerpo de las mujeres no les pertenece a ellas, sino a la mirada masculina, para su disfrute, tanto si la mujer consiente o no

9358131476_5715a0deed_z4Chan y Reddit son los forums online donde estas fotos han aparecido y siguen, de hecho, apareciendo. El FBI está en ello. ¿Porqué es este robo importante? Pues porque este robo de fotos no les pasa a las famosas solamente, si no a muchas mujeres. El robar fotos por debajo de la falda sin el consentimiento de una mujer es igual. El postear fotos mandadas en la intimidad en un foro público al romper con tu pareja (o sea, el porno vengativo) es lo mismo. El sacar fotos de mujeres comiendo en el metro y postearlas en un foro para reirte de ellas prácticamente lo mismo tambien.

Igual que en la violación, el discurso dominante es sexista y es una crítica a la víctima, en la que toda la atención está puesta: “Pues si no quiere que le pase, que no se saque fotos desnuda”, mientras que a los culpables, los que han robado estas imagenes no se le critica. Igual que en las violaciones, la victima va provocando y se excusa al violador.

Hay que puntualizar, esto no es un escándalo. Esto es un crímen sexual y violencia de género. Simplemente por el hecho de que estas modelos y actrices salgan ligeras de ropa o desnudas en otros contextos no le da ningún derecho a nadie a robar fotos tomadas en la intimidad, o como ha dicho Lawrence, “por ser actriz no significa que quisiera esto”.

Foto de Jennifer Lawrence, Flickr.

Patriarcado a lo bestia

El patriarcado está en todas partes y ataca a todas las mujeres. A unas menos (si tienen privilegios) y a otras mucho más, si, por ejemplo tienen la desgracia de nacer y vivir en un país super patriarcal como es Sudán. Esta nación, desde un golpe de estado de 1989 es islámico. De un tiempo a esta parte, está teniendo problemas ecónomicos graves y como hay que culpar y desahogar la ira y la frustración con alguién, qué mejor que hacerlo con las personas más vulnerables de la sociedad… las mujeres y las niñas, claro.

Algunas “perlas” de este trato inhumano a las mujeres, trato que ha sido convertido en ley: A la hora de sentenciar un hombre por algún crimen de tipo sexual, tienen que haber cuatro testigos varones, mientras que la mujer si denuncia la pueden meter en la cárcel por adulterio. Este año, una chica divorciada de 19 años, embarazada, fué violada en grupo y la acusaron a ella de cometer actos indecentes. En otro caso, Meriam Ibrahim decidió cambiarse de religión a la cristiandad, y eso le valió una pena de muerte. Gracias otra vez a la presión internacional pudo exiliarse a Estados Unidos. Pero el adulterio o el abandonar el Islam distan mucho de ser los únicos “crímenes” que puede cometer una mujer. Una mujer es potencialmente culpable de cualquier cosa, ya que incluso los actos más inocentes se vuelven en su contra, mientras hace su vida cotidiana. Desde la ropa que lleva, si baila con algún hombre, a si llega tarde a su casa. Todos sus actos pueden ser castigados por un sistema misógino que ve en la mujer a un ser inferior, especialmente si las cosas no van bien y hace falta echarle la culpa de todo a alguien. 

osmanLa activista Amira Osman (foto, izquierda) fué en 2013 sentenciada a 40 latigazos por negarse a ponerse el velo. Gracias a la presión internacional, fué perdonada, y ahora ella y otras activistas están intentando atraer la atención de otros paises para que Sudán cambie sus estrictas y misóginas leyes “morales”. Osman ha dicho que, según las estadísticas, las mujeres son 70% de casos que han sido procesados a las cortes que tratan asuntos de tipo “moral”, y una gran parte de estas mujeres son pobres. Este régimen misógino se está cebando en las mujeres y otros grupos vulnerables, como la comunidad LGBT, que también es muy perseguida en ese país. Amira Osman, la cual es, por cierto, ingeniera y dueña de una compañía de software ha sido ya multada también por ponerse pantalones o por enseñar sus brazos desnudos. Si esta mujer, con un cierto estatus económico tiene que aguantar este tipo de trato discriminatorio, ¿que les pasará a mujeres de menos recursos? Osman, lo sabe, y es por eso que hace una llamada a la comunidad internacional para que se haga algo.

Mientras leo cosas para añadir a este post, veo que la corte de Sudán ha anulado el matrimonio entre una niña de cinco años y un hombre de cuarenta y tantos. Por lo visto las dos familias habían cerrado el trato, pero con la condición de que el matrimonio no sería consumado hasta que la niña cumpliera 15 años, a lo cual ahora el marido había protestado y es así como el caso acabó en el juzgado. Leyes patriarcales, “tradiciones” que solo las mujeres deben cumplir y “moral” que se inventan los hombres para oprimir a las mujeres.

Lo dicho, hay patriarcado, y patriarcado a lo bestia y eso es lo que están sufriendo las mujeres de Sudán.

Mujer valiente. Amira Osman: Soy musulmana, soy de Sudán y no me pongo el velo.