¿No es irónico que igual la misandria no existe?

La escritora feminista Julie Bindel escribio una vez que “las mujeres somos el único grupo oprimido del que se espera que ame al opresor”. Estas palabras me vienen a la mente una y otra vez cuando leo sobre el jaleo que se esta montando en internet a propósito de feministas anglo-parlantes y sus bromas misandricas. ¿Qué es la misandria? Es el odio a los hombres. Se supone que es lo mismo que la misoginia.
male tearsEl supuesto odio a los hombres es algo de lo que hemos sido acusadas muchas feministas. En cuanto hablas con alguien, sobre todo hombres, sobre el patriarcado y como oprime a las mujeres, lo más seguro es que algún hombre te acuse inmediatamente de odiarlos. En otras palabras, al denunciar una opresión, la víctima es acusada de ser la que oprime.
Vamos a examinar los hechos tan serios que están causando tal jaleo:
Algunas feministas y mujeres han decidido montar un club de lectura en el que solo leen libros escritos por mujeres.
-Una famosa feminista estadounidense, al defenderse de trolls en Twitter, se ha sacado una foto con una camiseta que dice: “Me baño con las lagrimas de los hombres.” (La versión taza está en la foto)
-Un perfil de la website de trabajos manuales Etsy ha puesto a la venta un broche, muy femenino por cierto, con la palabra “misandria

Todo esto ha causado que ya se haya escrito un artículo en la revista Time (nada más y nada menos) acusando a las feministas de pasarse tres pueblos con las bromas misándricas y afirmando que ese tipo de bromas hacen un flaco favor al feminismo. Se esta hablando ya de batallas misandricas, con feministas por un lado y grupos pro-hombres en otro. (Qué curioso, que tanto el artículo de Time como los grupos pro-hombres ponen a mujeres a hacer el trabajo sucio de insultar a las feministas…)

Muchas feministas de vez en cuando nos quejamos en plan irónico de la mierda de mundo que los hombres han creado a costa de la opresión de las mujeres y de cómo seria todo mucho mejor si ellos desaparecieran del planeta. Un mundo donde se raptan a cientos de chicas en Nigeria para violarlas y/o casarlas en contra de su voluntad, un mundo donde se practica la mutilación genital a niñas, un mundo en el que lejos de luchar contra la prostitución de mujeres y menores los gobiernos se convierten en complices de los proxenetas, un mundo donde se persigue y se mete en la cárcel a mujeres por disponer de sus cuerpos como les plazca… ¿Sigo?

No veo porque las mujeres tenemos que estar suplicando todos los días por nuestros derechos mientras repetimos lo mucho que queremos a los hombres, cuando la verdad es que vivimos todas en un mundo patriarcal que nos jode cada día, solamente por ser mujeres. La ironía anti-hombre puede existir porque vivimos en un sistema en el que no existe la violencia hacia el hombre de forma sistematica e institucionalizada, como sí existe hacia las mujeres. Una broma sobre la violación no tiene ninguna gracia en una sociedad en la que muchas mujeres aguantamos acoso sexual y violaciones diariamente. Una broma sobre un mundo sin hombres puede que parezca de mal gusto, pero no tiene el mismo peso. Todas y todos sabemos que vivimos en un mundo en el que los hombres mandan.

Total, que no se si la misandria existe. Pero aunque existiera, no veo el daño que causa. No mata a nadie, mientras como sabemos, la misoginia sí que mata, y cada día.

De Burrneshas y prostitutas

Han habido mujeres a lo largo de la historia las cuales, entre el ser obligadas a casarse con alguien a quien no querían (y una posible violación al tener que mantener relaciones sexuales) o una vida de castidad pero de poder dedicarse a una actividad preferida (estudiar) o poder arañar unos pocos privilegios solo adjudicados a los hombres, no han dudado en elegir una vida sin sexo. El sexo no es, como mucha gente piensa, una necesidad, pero sí es placentero cuando se elige libremente y un “derecho” para los hombres, en todo caso un placer al cual muchas mujeres renuncian y han renunciado para poder adquirir algo de libertad. Tal es la situación de las llamadas “Burrneshas”; mujeres en areas remotas de Albania y Kosovo que un dia juran ser vírgenes a cambio de convertirse en “hombres”, en lugar de casarse con un extraño elegido por sus familias. No son lesbianas, ya que el cambio no es debido a orientacion sexual, si no a presiones sociales (a veces la decisión es tomada en una familia formada por mujeres en la que no hay ningún pariente/hombre que pueda protegerlas) . Las Burrneshas tampoco cambian sus órganos sexuales, el cambio es solo en su apariencia, la cual se vuelve más “masculina” en cuanto al cabello, ropa.

Son mujeres que renuncian a su sexualidad por el derecho de vivir como hombres en una sociedad profundamente patriarcal que devalúa el ser mujer. Igual que han existido mujeres a lo largo de la historia que han preferido ingresar en un convento de clausura ante el destino de un brutal matrimonio sin derechos que pudiera implicar una violación con la culminación de una muerte prematura en un parto, hay mujeres hoy en dia (menos que antes, afortunadamente) que prefieren, antes de pertenecer a un marido y a la familia del marido, pertenecer a sí mismas y poder moverse con libertad. Pueden fumar con los hombres, llevar armas, tomar decisiones, trabajar fuera de casa, en fin, todos los privilegios adjudicados a los hombres, excepto uno muy importante que ellos siempre se  han agenciado: el de las relaciones sexuales. Dura elección hecha para poder sobrevivir en un mundo dominado por los hombres.

Hay menos Burrneshas hoy en dia. Dicen que es porque gracias a los avances en los derechos de las mujeres ya no es necesario el pasar por hombre para poder trabajar. Sin embargo, Albania es un país con un problema tremendo de tráfico de menores y de mujeres los/as cuales provienen allí y de otras naciones de Europa del Este, y quienes son obligadas a prostituirse en países de la “otra” Europa. En ese caso, tal vez la figura de la mujer haya pasado a ser devaluada en la sociedad para ser más apreciada, pero solo por el dinero que pueden conseguir las mafias albanesas. Está claro que, tanto si tienen que renunciar a su sexualidad para poder tener una vida digna, como si son obligadas a prostituirse, los cuerpos de estas mujeres no les pertenecen a ellas

Fotos de Burrneshas, aquí.