¿Eres mujer y pobre? A la cárcel

jailEn EEUU, ser pobre y ser mujer y no ser blanca son, por separado, características fundamentales para acabar en la cárcel, y Eileen DiNino reunía dos.
Esta mujer, de 55 años, era madre de 7 hijxs, algunos de los cuales se habían saltado sus clases. El absentismo escolar puede pagarse con la cárcel en Estados Unidos y en el caso de DiNino, con la muerte. En el primer día de su sentencia de 48 horas, (el 9 de junio) DiNino fue encontrada muerta en su celda. Las autoridades locales le habían multado con $2.000 por las faltas de sus hijxs, y como ella no podía pagar, la mandaron a la cárcel por dos días. Se ha hecho una autopsia cuyos resultados no han sido revelados aún. Las noticias comentan que tenía algunos problemas de salud pero lo cierto es que, tanto si el fallecimiento se debe a causas “naturales” o no, el hecho es que el sistema judicial estadounidense, en lugar de ayudar a una mujer que claramente estaba desbordada con su situacion familiar, la ha convertido en criminal y la ha perseguido por ser pobre. La cantidad exigida por las agencias gubernamentales locales era, como he puesto arriba, de $2.000. Esta cantidad incluye, aparte de las multas por el absentismo, fianzas y gastos judíricos acumulados durante años, es decir, que esta señora había sido obligada durante bastante tiempo a presentarse ante las autoridades locales a responder de acusaciones, lo cual, siendo madre sola suponía tener que hacer malabarismos para que alguien se ocupara de sus hijxs.
En este caso, la pena era de solo dos días de carcel, pero quien dice dos, dice 108, como le pasó a esta mujer hispana, cuyos hijos tambien habían decidido saltarse sus clases. Es lo que tiene el ser mujer bajo el patriarcado, los mismos poderes que te quitan el derecho a abortar son los que te castigan por no poder controlar a tus hijxs. Que sí, que en teoría los padres también pueden ser condenados por el absentismo escolar de sus hijxs, pero como en la mayoría de los casos son las madres las que se ocupan de las familias, son ellas las que acaban siendo encerradas, concretamente, de cada tres personas a las que se les priva de libertad por esta falta escolar, dos son mujeres.
En EEUU, el porcentaje de mujeres que acaban en la cárcel ha subido 21.6% del año 2.000 al 2.009, comparado con el incremento del 15.6% de los hombres, los cuales son los que cometen la inmensa mayoría de los crímenes más violentos. En el caso de las mujeres, las penas de cárcel van relacionadas con haber sufrido violencia sexual, drogodependencia y pobreza, o sea, problemas para los que deberían ser ayudadas, no condenadas. Si el sistema judírico de Filadelfia donde Eileen DiNino residía lo hubiese visto así, tal vez estaría viva ahora.

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Violaciones “fashion”

El término “cultura de la violación” fue creado por unas feministas norteamericanas allá por los años 70, para explicar el hecho de que en esta sociedad en la que vivimos, hombres violan y/o acosan constantemente, con impunidad mientras a las víctimas se les suele echar la culpa del crimen. Vivimos rodeadas y rodeados de imagenes en los medios que cosifican los cuerpos de las mujeres para disfrute de los hombres y que normaliza la violencia a las mujeres. La violencia se considera sexy, y la sexualidad se ha vuelto violenta. Esto pasa en todos sitios, y en todos los rincones de la sociedad, hasta en los más glamurosos, como la moda.

En EEUU han saltado dos noticias en esta semana. Por un lado, el presidente y fundador de la cadena de ropa Dov Charney (American Apparel) por fin ha sido despedido porque según parece la junta directiva está harta de las numerosas acusaciones de acoso sexual , y por otro lado, la revista New York Magazine ha publicado un detallado artículo sobre el fotografo de moda Terry Richardson, el cual  ha sido, como Charney, acusado de acosar y abusar de modelos durante sus sesiones de fotos.

No voy a poner aquí fotos de los anuncios de American Apparel, en los cuales salen modelos que parecen niñas, en bragas, abiertas de piernas. Si quereis fotos, mirad en Google, que hay muchas. Pero está muy claro que las imágenes (algunas de las cuales Charney personalmente hizo) aparte de una demanda (desestimada, naturalmente) de una empleada que lo acusó de mantenerla como esclava sexual y otras acusaciones por acoso sexual dicen bastante del tipo de persona que Dov Charney es. Muchas feministas estadounidenses llevan años preguntándose porque Charney seguía ganando dinero y noo en la cárcel mientras acosaba a mujeres y hacía anuncios que rayan en pornografía pederasta. La junta directiva se ha agarrado a los acosos para echarlo, pero esto lleva sucediendo mucho tiempo. ¿Porqué ahora? Pues por que las acciones de American Apparel estaban bajando en picado. O sea, que eran razones económicas, no era que la degradación de las mujeres les importara una mierda. Es la cultura de la violación, fomentada por el patriarcado, la que ha hecho que Charney pudiera actuar con impunidad durante tanto tiempo y solo fuera despedido cuando por fin hubieran intereses economicos de por medio.

Una situacion muy parecida es la del fotógrafo de moda Terry Richardson. Este “artista”, de mucho renombre en la moda, ha fotografiado practicamente a las personalidades estadounidenses más importantes. Su trabajo es cotizado y mostrado en revistas como Harpers Bazaar, Vogue, Rolling Stone, Vice y muchas otras. Diseñadores de moda como Marc Jacobs adoran trabajar con él. Ha retratado a Obama, a muchos deportistas, a la cantante Mariah Carey, Rihanna, Madonna, Lady Gaga y un largo etcétera.

Aparte de lxs famosxs, también hace fotos de modelos, chicas jovenes que están empezando y que no son conocidas todavía. Algunas de estas chicas son precisamente las que han estado presentando denuncias contra Richardson. Estas denuncias mencionan que las modelos son obligadas a desnudarse y hacer actos sexuales con Richardson o sus asistentes o todos al mismo tiempo, mientras se las fotografía (o sea, estamos hablando de violaciones). Las agencias que representan a las modelos las presionan para que trabajen con Richardson, dada la importancia que su nombre tiene. Es bien sabido en el mundo de la moda que “el tío Terry” lleva años abusando sexualmente de modelos anónimas que están empezando en el mundo de la moda, pero nadie hace nada. A pesar del reciente artículo de New York Magazine que detalla los acosos, las revistas continúan llamándole para trabajar con él, el mundo de la moda no se da por enterado, sus amigxs famosxs (como la “feminista” Beyoncé, a la que también ha fotografiado) tampoco dicen nada y mientras tanto nadie hace caso a las modelos anónimas a las que sigue abusando. 

Aquí tenemos dos hombres famosos y ricos abusando de sus posiciones privilegiadas con chicas jovenes vulnerables que no tienen más remedio que aguantar porque tienen miedo de perder su trabajo y porque tampoco quieren ser acusadas de ser unas “puritanas” o unas amargadas a las que no les gusta follar. Esto es la cultura de la violación.

Que lo hagan con impunidad, que no hayan consecuencias para sus carreras, que no estén en la cárcel: cultura de la violación.
Que se les eche la culpa a las modelos: cultura de la violación.
Que fomenten la normalización de la violencia contra las mujeres: cultura de la violación.

¿Está claro?