Firmá una campaña de márketing

Desde hace unos días he estado viendo en algunos perfiles de Facebook y en las noticias, una “iniciativa” llamada “Firmá una teta” en la cual se invita a firmar digitalmente un escote, para ayudar a luchar contra el cáncer de mama.

firma teta Inmediatamente me puse en alerta por dos cosas:

-Imagen cosificada y sexualizada de la mujer (escotazo)

-Lazo rosa (los lazos rosas son una campaña de márketing de muchas empresas que ganan mucho dinero aparentando que quieren luchar contra el cáncer de pecho cuando en realidad lo que hacen es ganar dinero)

Visité la website de la ONG que está detrás de esta iniciativa, la cual se llama MACMA (Movimiento Ayuda Cáncer de Mama) y está en Argentina, buscando información específica sobre el objetivo de estas firmas. La website de “Firmá” incluye una “Declaración de los Derechos de la Mujer en Latinoamerica en Materia de Cancer” y dice que las firmas “ayudan a llamar la atención”, lo cual ciertamente ha hecho, ya que montones de gente han participado y diseminado la campaña en medios sociales y hasta Univisión, la poderosa cadena de TV les ha hecho publicidad.

Pero para mí esto no basta, yo quería saber si se presentarían las firmas a dirigentes del gobiernos en lo referente a la salud, o si habrían manifestaciones, o si, esto se trata solamente de una campaña de publicidad para dirigir más visitas y atención, no a la causa, si no a la ONG y a su agencia de publicidad. Sospechando lo segundo, (despues de todo, el márketing es lo mío) mandé un email a MACMA y recibí la siguiente respuesta de la presidenta de la organización:

Los 2.000.000 de firmas que hemos conseguido nos da un enorme respaldo para que nos escuchen en Ministerio de salud y quienes tienen en sus manos la posibilidad de producir cambios en políticas públicas.”

O sea, que esto es márketing puro y duro, igual que tantísimas compañías que se ponen el lacito rosa y organizan eventos, y hablan de empoderar a las mujeres, mientras venden productos tóxicos y se lucran.

Tengo que añadir que flipé bastante cuando ví algunas amigas feministas dándole al “me gusta” a dicha campaña sin pensárselo dos veces. Ciertamente yo también he participado en alguna que otra petición sin ahondar en la causa pero aún así, el uso tan obvio del cuerpo de la mujer, creo yo que debería haber lanzado campanas de alarma en nuestra conciencia feminista. O tal vez, estamos tan hartas de ver tetas por todos lados que ya ni nos damos cuenta.

En cuanto a la campaña de márketing de “Firmá” (que de esto se trata), esto es lo que tengo que decir:
“If your product was any good, you wouldn’t need sexism to sell it. O sea, “Si tu producto fuera tan bueno, no necesitarías sexismo para venderlo”

El sexismo nunca ha empoderado ni empoderará a las mujeres.
if your product

 

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Portada de la revista Time, pero en bragas

Esta es una de las versiones de la revista Time, la cual saldrá a la venta en EEUU próximamente, en las que nombra a las personas que ejercen más influbeyonce timeencia en el mundo. Hay otras versiones con otras personalidades importantes. La que me ocupa es la cual en la que sale la cantante Beyoncé y escribo estas líneas para unirme a las voces en los medios sociales y publicaciones y comentar, con razón, que los hombres no suelen estar en su ropa interior cuando los ponen en la portada. ¿Porque una mujer sí? ¿Es que las mujeres sólo podemos ser influyentes si estamos en sujetador y bragas? ¿Nuestro poder se deriva de nuestra sexualidad? ¿No se puede separar una cosa de la otra? Me da un poco la impresión de que Beyoncé y este posado en ropa interior fomenta que se la tome menos en serio. De ahora en adelante, ¿exigirán que otras famosas posen de una manera similar para estar en la portada?

¿Vuelta al [aborto] pasado? Mi artículo en Mujer Palabra

Hace unos días vi la película estadounidense “Si las paredes hablasen“, la cual fue hecha en 1996 y narra la historia de tres mujeres, en la misma casa pero en distintos tiempos, que deben hacer frente a un embarazo no deseado, y como resuelven el problema de acuerdo a los tiempos en que viven y sus circunstancias personales. La primera historia transcurre en los años 50 y acaba con la protagonista, encarnada por la actriz Demi Moore, teniendo que sufrir un aborto ilegal el cual causa una hemorragia. La segunda historia narra la decisión de un ama de casa (Sissy Spacek) en los años 70 y finalmente, la tercera historia está centrada en la actualidad de la época de cuando el film fué hecho. Cualquier persona que viera esta tercera parte reconocería escenas que se veían y de hecho se siguen viendo en la televisión frecuentemente cuando se cubren historias referentes al aborto; grupos pro-fetos amenazando, rezando, protestando enfrente de clínicas que proveen abortos, intentando chantajear (ellos y ellas lo llaman “convencer”) a mujeres que se acercan al centro médico. 

Si quereis leer el resto del artículo, está aquí.